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Lo que la huelga mundial por el clima nos ha enseñado sobre el activismo de marca

Desde el 20 al 27 de septiembre, 7,6 millones de jóvenes (y no tan jóvenes) han marchado por las calles de todo el mundo demandando medidas urgentes para frenar la emergencia climática.

 

No estaban solos.

 

Con ellos y ellas se han manifestado miles de marcas responsables (3.024 según la organización) que comparten ese sentimiento de urgencia frente a los retos medioambientales de nuestra época.

 

Lo que ha supuesto algo de una importancia clave para las marcas éticas: que esta semana no solo haya sido histórica para el activismo medioambiental, sino también para el activismo de marca.

 

Una semana histórica para el activismo de marca

Mientras empresas como Lush o Burton cerraban sus tiendas y oficinas, marcas digitales como WeTransfer se unían a la “digital strike” ofreciendo recursos descargables para llevar a las manifestaciones. Mientras Patagonia, Ben & Jerry’s o Seventh Generation, además de apoyar la huelga en sus propias oficinas y/o tiendas, creaban contenido viral en formato vídeo e incluso donaban espacios publicitarios valorados en miles de dólares durante toda la semana para anunciar las protestas.

 

Y cómo han comunicado las marcas responsables en este periodo nos ha enseñado unas cuantas lecciones que cambiarán el activismo de marca para siempre.

 

Sigue leyendo y te cuento más.

 

Lecciones de la huelga global por el clima sobre el activismo de marca

 

1. Los consumidores necesitan que te mojes para creerte

Sí, seguro que ya lo sospechabas pero, si te quedaba alguna duda, esta huelga mundial por el clima seguro que te la ha despejado.

Como marca responsable los consumidores quieren que tomes acción, que te mojes, que te impliques con lo que crees.

Incluso si eso significa cerrar tus tiendas o renunciar a parte de tus beneficios siguiendo la agenda de otras personas y otros intereses que no son los comerciales.

Y lo que está claro es que lo que obtendrás a cambio es un fortalecimiento tan grande de la confianza en tu marca que hubiera sido imposible pagarlo con otro tipo de campaña.

Tema este el de la confianza y la credibilidad del que, por cierto, hablaré en profundidad aquí en un par de semanas, así que no le quites ojo al blog 😉

Tienda de Lush cerrada por la huelga climática en Singapur. Fuente: Eco-business.com.

Los consumidores quieren que tomes acción, que te mojes, que te impliques con lo que crees.

2. El copy importa, y mucho

Cuando el objetivo es inspirar a tomar acción mientras hay miles de marcas diciendo lo mismo: ¿cómo diferenciar tus mensajes?

Pues con un copy más killer que Uma Thurman en una de Tarantino.

¿Un ejemplo? el copy de Burton “Cerrado para hacer negocios, abierto a la acción” o el de la marca de helados Ben & Jerry’s (cuya traducción al castellano no le hace justicia): “Si se derrite, se destroza” (If it’s melted, it’s ruined).

Copy de Burton para el 27 de septiembre.

3. Para generar cambios, necesitas llamar a la acción

Botones que envían al consumidor a una página dedicada enteramente a encontrar una manifestación en su zona, textos resaltados en posts para descargar material de protesta, o títulos que invitan a firmar peticiones.

No se puede ser más claro.

Y es que aquí el objetivo no es vender, sino concienciar y generar un cambio. Y para eso, las llamadas a la acción son imprescindibles.

Campaña “Facing extinction” con llamada a la acción, de Patagonia.

4. No capitalices el movimiento: tu marca no es la protagonista

La apropiación de mensajes ambientales e iconos activistas para vender tiene un nombre:  Greenwashing.

Por eso es tan importante ceder el espacio a los verdaderos protagonistas: los activistas, dándoles la oportunidad de reivindicar sus ideas y generar el cambio, como en este vídeo de Seventh Generation.

Patagonia incluso va un paso más allá con la campaña “Facing extinction” (“Enfrentándose a la extinción”), en la que combina testimonios e imágenes de jóvenes activistas en varios formatos e incluye una sección en su web en la que ellos mismos explican su lucha.

Jóvenes activistas de la campaña “Facing extinction”, de Patagonia.

5. No hay una sola manera de hacer activismo de marca

Las marcas que han apoyado la huelga han demostrado que el activismo de marca puede tomar diferentes formas: cerrar tus tiendas, donar espacio publicitario, crear contenido descargable…

Hay miles de formas de hacer activismo, solo debes encontrar la que es más útil para tus clientes y para la causa… y ponerte manos a la obra.

 

En conclusión…

Si eres una marca responsable realmente comprometida con mejorar una parte del mundo, el activismo de marca (tenga la forma que tenga) ha dejado de ser opcional.

Presta atención al copy, llama a la acción y da voz a aquellos que están luchando por hacerse oír.

Hazlo porque lo crees, porque sientes que es lo correcto, pero también porque tus clientes quieren ver cómo te mueves por lo que realmente te importa.

Tal y como lo hacen ellos.

 

Y tú, ¿has realizado alguna acción o campaña de comunicación para la huelga climática?

P.D. Si te ha gustado este post, me harías muy feliz compartiéndolo en tus redes sociales o enviándoselo a alguien a quien le pueda interesar. ¡Gracias por leer!

Lo que la huelga mundial por el clima nos ha enseñado sobre el activismo de marca

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